FUENTE:
http://www.galapagosdigital.com/espanol/2013/05/06/diez-cosas-que-debe-considerar-antes-de-ir-a-galapagos/
Cuando alguien me conoce y descubre que nací en Galápagos,
inmediatamente quiere que le informe sobre como llegar allá. Ahora parece que
las islas están en lugar prominente en la lista “de qué hacer antes de estirar
la pata” de muchas personas que sueñan con viajar al archipiélago. En
1996, por primera y hasta ahora última vez, organicé una gira para 15 amigos
mios lo que nos permitió alquilar un barco de 16 pasajeros exclusivamente para
nosotros. Fue un montón de trabajo para mi pero una experiencia maravillosa
para todos.
1) Considere que ir a Galápagos es costoso. Los
cruceros de una semana pueden valer alrededor de $
5.000. Por lo general esto no incluye el costo de los pasajes aéreos desde
su país de origen hasta el continente ecuatoriano desde donde comienzan y
terminan las giras a Galápagos. Al llegar a las islas, el precio de
admisión al Parque Nacional es de $100, un
cargo que algunos operadores turísticos suelen pagar. Pero no cuenten con ello.
Otra opción seria hacer una gira terrestre: volar a Santa Cruz o
San Cristóbal, alojarse en hoteles en tierra y tomar excursiones de un
día a algunas de las islas deshabitadas más cercanas. Para ello, usted tiene
que tener un sentido de la aventura y la voluntad de soportar las travesias en
pequeñas embarcaciones llamadas “fibras” que se tambalean mucho y con guias que
generalmente no son expertos naturalistas. Ahorrará un poco de dinero,
pero no tendrá la experiencia mas completa de Galápagos. Otra
advertencia: todo el turismo deja una huella. La creciente población turística
que opta por la opción terrestre utiliza los escasos recursos de agua y la
anticuada infraestructura de alcantarillado de las islas pobladas.
2) Instrúyase sobre Galápagos asi su viaje será mucho mas
provechoso. Aprenda sobre la historia de las islas y las características que
hacen únicas a la fauna y flora del archipiélago. Infórmese sobre cómo
Darwin estudió las diferencias entre los pinzones de las diferentes islas
cuando comenzó a formular su teoría de la evolución. A traves de este enlace
puede llegar a una bibliografía aquí en Galápagos Digital para
ayudarle a aprender más.
3) RESPETE LAS REGLAS Esto no es un parque de
diversiones de Disney. Es un Patrimonio de la Humanidad que necesita mucho
cuidado y cariño. Su guia naturalista va a insistir que usted
permanezca en los caminos y senderos marcados. No intente tocar ni alimentar a
los animales. No se puede fumar en el parque y hay que recoger toda la basura.
Los operadores responsables hacen que los pasajeros laven sus
zapatos al pasar de una isla a otra para evitar la contaminación de la flora y
la fauna.
4) ¡Ay, la humanidad! Galápagos recibe más de 150.000
visitantes cada año. Las temporadas altas son junio, septiembre y
diciembre-enero, porque todo el mundo quiere ir cuando los niños están de
vacaciones. Así que no se sorprenda si su foto de esa rara iguana
marina también incluye a catorce compañeros turistas que también quiere
ser “paparazzi”. Considere la posibilidad de ir en la temporada baja. Los meses
de otoño tienen el clima mas seco en Galápagos. Algunos buceadores prefieren ir
en la temporada de lluvias de diciembre a mayo porque el mar es más tranquilo
5) Tiene que estar en buena forma física. Prepárese
para hacer largas caminatas por senderos montañosos y rocosos. Los
desembarques en las islas deshabitadas son vía bote de goma y tiene
que ser capaz de treparse dentro y saltar fuera de ellos. Hay “desembarques en
seco”, donde el bote se detiene junto a la orilla y “desembarques mojados”
donde usted tiene que vadear a través de las aguas poco profundas del océano.
Va a necesitar zapatos de tipo anfibio con buenas suelas para la subsecuente
caminata. Si usted tiene limitaciones físicas, debe discutirlo a fondo con su
agencia de viajes antes de comenzar el viaje. Algunas compañías ofrecen tours
especiales para personas con discapacidades.
6) La “ley de Murphy” se aplica En mi tierra natal,
Ecuador, las cosas no siempre funcionan con rapidez y eficiencia. El recorrido
que se supone que comenzará a las 08:30 am se pone en marcha a veces una
hora después. Los itinerarios pueden cambiar en el último minuto. La
electricidad puede fallar y el agua caliente puede ser no tan caliente a veces.
Los dólares estadounidenses son ahora la moneda oficial de Ecuador y
los estadounidenses no tienen que hacer ningún cambio de divisas. Sin embargo
las tiendas, los restaurantes, los taxistas, etc, en Galápagos a menudo no tienen
billetes pequeños y muchos no aceptan tarjetas de crédito. Cuando visito,
siempre llevo por lo menos $100, en billetes de $1.00. Es bueno adoptar una
actitud Zen frente a todo esto.
7) DESCONECTESE. Descanse del correo electrónico,
Facebook y Twitter durante este viaje. La conectividad a Internet es difícil de
encontrar en las partes poco pobladas de Galápagos y no existe en los barcos.
Hay conexión a internet wi-fi en hoteles, restaurantes y cafés de Internet en
las islas pobladas, pero el ancho de banda es limitado. Los teléfonos
celulares funcionan parte del tiempo, si usted está dispuesto a pagar los
altos costos de servicio internacional. Es más económico usar un teléfono
desbloqueado con una tarjeta SIM local. También puede simplemente desconectarse
por completo y disfrutar de la calma.
8) Haga planes para visitar el ECUADOR
continental. La capital, Quito, tiene un maravilloso barrio colonial
antiguo, bellamente restaurado, con iglesias ornamentadas y grandes plazas.
Pasee en el teleférico – el tranvía aéreo – para obtener una vista espectacular
de la ciudad. Vaya a la línea Ecuatorial y tómese una foto con un pie en
el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur. Visite los mercados indígenas
de Otavalo, una ciudad pintoresca al pie de los Andes. Vaya al bosque nublado
en Mindo y maravillese con las aves exóticas y las flores. Hey, estás tan lejos
de casa, disfruta la vida.
9) Considere AYUDAR A GALÁPAGOS Si usted ha disfrutado
de su tiempo en las islas, considere donar a una de las organizaciones
que está tratando de preservar las Galápagos para las generaciones futuras.
10) ¡Después de que todo esté dicho y hecho, sigue
siendo maravilloso!Nunca olvidaré cómo los delfines acompañaron nuestro
barco hacia mi ciudad natal en San Cristóbal, cuando fuimos allí en 1996.
Era como si estuvieran diciendo: “Bienvenida a casa!” También inolvidable fue
ver a mis sobrinos retozando en el agua con un cachorro de lobo marino, o la
escalada sobre montículos de lava que parecían rollos gigantes de cable negro.
Había tardes en que nos sentábamos en la cubierta del barco y admirábamos las
puestas de sol ecuatorial. Nos olvidamos de los horarios, los proyectos, las
listas de cosas por hacer y absorbimos la increíble belleza del lugar.